FranciscoUn Padre que sale a nuestro encuentro
Francisco explica que el padre de la parábola devuelve al hijo su dignidad. Su misericordia se manifiesta antes incluso de escuchar toda la confesión: le importa que su hijo haya vuelto.
Descubre las reflexiones de los papas y vuelve al pasaje que las inspira.
12 reflexiones
FranciscoFrancisco explica que el padre de la parábola devuelve al hijo su dignidad. Su misericordia se manifiesta antes incluso de escuchar toda la confesión: le importa que su hijo haya vuelto.
Benedicto XVIBenedicto XVI invita a prestar atención a las necesidades del prójimo. Al recordar al buen samaritano, señala que las propias preocupaciones no deben volvernos indiferentes al sufrimiento de los demás.
FranciscoA partir de la invitación de Jesús a los cansados, Francisco presenta la misericordia como una llamada a incluir: abrir el corazón y reconocer a los demás como hermanos.
FranciscoAl meditar sobre la barca sacudida por la tempestad, Francisco recuerda nuestra fragilidad compartida. La fe invita a confiar en Jesús y a cuidarnos unos a otros. En la dificultad, la esperanza también toma forma en quienes sostienen, acompañan y sirven a los demás.
FranciscoPedro se atreve a caminar hacia Jesús, pero el miedo lo hace hundirse. Francisco ve en su petición de auxilio una oración que también puede ser nuestra. Jesús no abandona al discípulo en su debilidad: le tiende la mano y lo invita a recuperar la confianza.
FranciscoEl samaritano no se limita a sentir pena: se acerca, cura y procura un lugar donde el herido pueda recuperarse. Francisco subraya que este hombre, despreciado por su origen, cumple la voluntad de Dios mediante la misericordia. El amor al prójimo se reconoce en el cuidado concreto.
Benedicto XVIBenedicto XVI dirige la invitación de Jesús a quienes viven oprimidos por las dificultades o buscan un sentido para su vida. Aprender su humildad y su mansedumbre abre un camino de paz interior. Ese descanso nos prepara también para consolar a quienes caminan a nuestro lado.
Benedicto XVILa confianza en la Providencia no significa cruzarse de brazos. Benedicto XVI explica que buscar el Reino libera del miedo al mañana sin borrar nuestras responsabilidades. Jesús nos enseña a atender las necesidades reales de los demás y a vivir con sencillez, apoyados en el amor del Padre.
Juan Pablo IIEn el regreso del hijo pródigo, Juan Pablo II contempla un amor que reconoce el bien que permanece en la persona, incluso después del fracaso. El padre se alegra por el hijo recuperado. Su misericordia no lo humilla: le permite volver a reconocerse como hijo y comenzar de nuevo.
Juan Pablo IIJuan Pablo II presenta al hijo pródigo como imagen de quien desea recuperar la comunión perdida. La acogida del padre revela la disponibilidad de Dios para perdonar. La parábola invita también al hermano mayor a superar su resentimiento y a participar en la alegría de la reconciliación.
León XIVLeón XIV señala que la prisa puede impedirnos sentir compasión. El samaritano interrumpe su camino y se compromete con el cuidado del herido. La parábola desplaza nuestra atención: además de esperar que alguien se acerque a nosotros, podemos preguntarnos a quién estamos dispuestos a acompañar.
León XIVAnte la misma persona herida, unos siguen de largo y otro se detiene. León XIV invita a reconocer la diferencia entre una mirada distraída y otra que se deja afectar. En Jesús, buen samaritano, Dios se acerca a nuestras heridas y nos enseña a acercarnos a las de los demás.
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