Para entenderlo mejor
La pregunta no se reduce a una cifra. Importan la forma de obtener el dinero, el lugar que ocupa en nuestra vida y lo que hacemos con él. Zaqueo responde al encuentro con Jesús compartiendo y reparando el daño. En el sermón de la montaña, Jesús invita a no convertir la preocupación por los bienes en el centro de todo.
Importa cómo lo consigues
El encuentro con Zaqueo no termina en una idea abstracta: él decide compartir sus bienes y reparar lo que ha defraudado. La conversión afecta a su economía. Por eso, una pregunta tan importante como cuánto ganamos es si lo hacemos con honestidad y respetando el trabajo y las necesidades de otras personas.
Importa qué lugar ocupa
La primera carta a Timoteo advierte sobre el amor al dinero. El matiz importa: se refiere al apego que puede gobernar nuestras decisiones. Ahorrar, sostener a una familia o desarrollar un proyecto no son lo mismo que sacrificar cualquier vínculo o principio por tener más.
La generosidad es una forma de libertad
Pablo invita a dar sin coacción y con alegría en el contexto de una colecta para una comunidad necesitada. Compartir no es comprar el favor de Dios ni una fórmula para enriquecerse. Es reconocer que lo recibido puede servir para que otros vivan mejor.
Qué dice la Biblia
Una selección de textos para leer juntos. Cada uno aporta un matiz; no pretende agotar todas las referencias sobre dinero.
Jesús y Zaqueo
Lucas 19, 1-101Y se fue a Jericó, y cuando pasaba por ahi,
2Un hombre, llamado Zaqueo, que era el principal recaudador de impuestos, y un hombre de riqueza,
3Hizo todo lo posible por ver quién era Jesús, y no fue le fue posible, debido al conglomerado de la gente, porque él era un hombre de baja estatura.
4Y se fue rápidamente delante de ellos y se subió a un árbol para verlo, porque él iba a pasar por allí.
5Y cuando Jesús llegó al lugar, mirando hacia arriba, le dijo: Zaqueo, date prisa y desciende, porque hoy voy a tu casa.
6Y descendió pronto, y lo tomó en su casa con alegría.
7Y cuando lo vieron, todos se enojaron, y dijeron: Se fue a la casa del pecador.
8Y Zaqueo, que esperaba delante de él, dijo al Señor: Mira, Señor, la mitad de mis bienes los doy a los pobres, y si he defraudado a alguien, le devuelvo cuatro veces más.
9Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, porque aún él es hijo de Abraham.
10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar a los que estaban perdidos y a ser su Salvador.
La visita de Jesús abre una transformación concreta en Zaqueo: compartir sus bienes y reparar el daño causado.
No vivir preocupados
Mateo 6, 25-3425Así que les digo: no piensen en su vida, en la comida o bebida, o en la ropa para su cuerpo. ¿No es la vida más que la comida, y el cuerpo más que su ropa?
26Mira las aves del cielo; no ponen semillas en la tierra, no reciben grano, ni lo ponen en almacenes; y su Padre que está en el cielo les da de comer. ¿No tienes mucho más valor que ellos?
27¿Y quién de ustedes, pensando, puede hacerse un codo más alto?
28¿Y por qué estás preocupado por la ropa? Mira las flores del campo, cómo crecen; no hacen ningún trabajo, no hacen ningún hilo.
29Pero yo os digo que incluso Salomón en toda su gloria no fue vestido como una de ellas.
30Pero si Dios da tal ropa a la hierba del campo, que está aquí hoy y mañana es puesta en el horno, ¿no hará mucho más, hombres de poca fe?
31Entonces no se preocupen, diciendo: ¿Qué vamos a tener para comer o beber?, ¿con qué podemos vestirnos?
32Porque los gentiles van en busca de todas estas cosas; pero su Padre que está en los cielos sabe que tienen necesidad de todas estas cosas;
33Pero tu primero busca el reino de Dios y su justicia; y todas estas otras cosas se te darán por añadidura.
34Entonces no se preocupen por el mañana: el dia de mañana traerá su preocupación. Tómate un dia a la vez, preocupate de ese día cuando llegue.
En el sermón de la montaña, Jesús invita a mirar las aves y los lirios. No se trata de desentenderse de la vida, sino de buscar primero el Reino sin quedar atrapados por la angustia.
El riesgo del apego
1 Timoteo 6, 6–106Pero gran ganancia es la santidad, con contentamiento.
7Porque nosotros hemos venido al mundo sin nada, y no podemos sacar nada cuando muramos;
8Pero si tenemos comida y un techo sobre nosotros, que sea suficiente.
9Pero aquellos que tienen un deseo de riqueza están cayendo en peligro, y son tomados como en una red por una cantidad de deseos necios y dañinos, a través de los cuales los hombres son alcanzados por la muerte y la destrucción.
10Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero; y aquellos cuyos corazones estaban fijos en él, se apartaron de la fe y fueron heridos de innumerables dolores.
La carta relaciona el deseo de enriquecerse a cualquier precio con la pérdida de libertad.
Compartir libremente
2 Corintios 9, 6–86Pero en los Escrituras dice: Aquel que pone solo un pequeño número de semillas, recogerá lo mismo; y el que los pone de una mano completa, producirá en gran medida.
7cada uno haga según el propósito de su corazón; no dando con pena o por la fuerza: porque Dios se complace en un dador alegre.
8Y poderoso es Dios para darte toda la gracia en toda su medida; para que, teniendo siempre suficiente de todas las cosas, puedas estar lleno de toda buena obra:
Pablo anima a sostener a otros con una generosidad que nace del corazón.
La mirada de los papas

Confiar sin dejar de cuidar la vida
La confianza en la Providencia no significa cruzarse de brazos. Benedicto XVI explica que buscar el Reino libera del miedo al mañana sin borrar nuestras responsabilidades. Jesús nos enseña a atender las necesidades reales de los demás y a vivir con sencillez, apoyados en el amor del Padre.
La reflexión de Benedicto XVI ayuda a distinguir confianza y pasividad. Confiar en Dios no consiste en dejar de trabajar, planificar o atender las necesidades de la familia. Se trata de no permitir que la preocupación por el mañana ocupe todo el espacio de la vida.
Aplicado a nuestra relación con el dinero, podemos preguntarnos qué seguridad esperamos comprar y qué responsabilidades estamos dejando de lado. Ahorrar y compartir no tienen por qué excluirse. Buscar una vida suficiente, cuidar a los nuestros y atender necesidades ajenas puede ayudarnos a ordenar nuestros deseos.
Síntesis editorial · Ángelus · 27 de febrero de 2011
Leer el documento del papaUna pregunta para llevar contigo
¿Tus decisiones económicas dejan espacio para la justicia y la generosidad?
Encontrar una oraciónExplicaciones editoriales propias. Texto bíblico: BES · © 2018 AudioBiblia.org / Irma Flores · CC BY 4.0; las enseñanzas de los papas se presentan como síntesis, con enlace al original.


