Para entenderlo mejor

Jesús propone un amor que se hace visible en la manera de tratar a los demás. El mandamiento del amor y el buen samaritano hablan de cercanía, cuidado y responsabilidad. No se limitan a la pareja: abarcan la amistad, la familia y también a quien nos resulta ajeno.

Más que una emoción

En la última cena, Jesús vincula el amor de sus discípulos con el que él les ha mostrado. El afecto importa, pero amar incluye lo que hacemos cuando estamos cansados, cuando discrepamos o cuando la otra persona necesita algo que no resulta cómodo.

La carta a los Corintios lo hace concreto

Primera Corintios 13 suele leerse en bodas, pero Pablo se dirige a una comunidad con tensiones y rivalidades. Recuerda que las capacidades y los dones pierden su sentido sin amor. La paciencia, la bondad y la alegría ante la verdad pueden orientar tanto una pareja como una amistad o una comunidad.

Cuidar sin poseer

El samaritano se hace cargo de una necesidad sin convertir al herido en una posesión. Amar no da derecho a controlar, humillar o exigir que alguien renuncie a su dignidad. Una relación que cuida necesita escucha, reciprocidad y libertad para expresar límites.

Qué dice la Biblia

Una selección de textos para leer juntos. Cada uno aporta un matiz; no pretende agotar todas las referencias sobre amor.

El mandamiento del amor

Juan 13, 34-35

34Les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros; así como he tenido amor por ustedes, también deben amarse unos a otros.

35Por esto, será claro que ustedes son mis discípulos, si tienen amor el uno por el otro.

En la última cena, Jesús propone que el amor entre sus discípulos sea el signo que los identifique. Amar se convierte en una forma de hacer visible su presencia.

El buen samaritano

Lucas 10, 25-37

25Y un cierto maestro de la ley se levantó y lo puso a prueba, diciendo: Maestro, ¿qué tengo que hacer para tener la vida eterna?

26Y él le dijo: ¿Qué dice la ley? Cómo lees?

27Y él, respondiendo, dijo ama a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como ti mismo.

28Y él dijo: Has dado la respuesta correcta: haz esto y tendrás vida.

29Pero él, deseando justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?

30Y respondiendo Jesús, le dijo: Cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y llegó a manos de ladrones, que le tomaron sus ropas e hiriendolo, y cuando se fueron, estaba medio muerto.

31Y por casualidad cierto sacerdote descendía por ese camino; y cuando lo vio, pasó por el otro lado.

32Y de la misma manera, un levita, cuando llegó al lugar y lo vio, pasó por el otro lado.

33Pero un hombre de Samaria, yendo por el camino, vino donde estaba, y cuando lo vio, se compadeció de él,

34Y vino a él y le vendo sus heridas, con aceite y vino; y lo puso en su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y lo cuidó.

35Otro día al partir sacó dos denarios, y se los dio al mesonero, y dijo: Cuídalo; y si este dinero no es suficiente, yo te lo pagaré cuando regrese.

36¿Cuál de estos tres hombres, en su opinión, era vecino del hombre que cayó en manos de los ladrones?

37Y dijo: El que tuvo misericordia de él. Y Jesús dijo: Ve y haz lo mismo.

A la pregunta sobre quién es el prójimo, Jesús responde con una historia de cuidado. El samaritano se acerca, atiende las heridas y se hace responsable del otro.

La forma cotidiana del amor

1 Corintios 13, 4–7

4El amor es sufrido; el amor es amable; el amor no tiene envidia; el amor no es presumido, el amor no tiene orgullo;

5Los caminos del amor son siempre justos, no busca los suyo; no se enoja rápidamente, no guarda rencor;

6No se complace en hacer mal, sino que se alegra de lo que es verdadero;

7El amor tiene el poder de sufrir todas las cosas, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Pablo describe el amor en una comunidad; estas actitudes también iluminan las relaciones personales.

Un amor sin fingimiento

Romanos 12, 9–18

9Ámense sinceramente unos a otros. Aborrece lo que es malo; sigan lo bueno.

10Sean amables los unos con los otros con el amor fraternal, en cuanto a honra, dándose preferencia y respetándose mutuamente.

11No sean lentos en su trabajo, sino fervientes en espíritu, como los siervos del Señor;

12Gozosos en la esperanza; soporten con valor en la tribulación, constantes en la oración,

13Dar a las necesidades de los Santos, practiquen la hospitalidad.

14Da bendiciones y no maldiciones a aquellos que los persiguen.

15Gócense con los que se gozan y lloren con los que lloran.

16Estar en armonía el uno con el otro. No altivos, pónganse al nivel de los humildes. No se crean sabios.

17No le den mal por mal a ningún hombre. Procuren que todos sus negocios estén bien ordenados a los ojos de todos los hombres.

18Si Es posible, hasta donde dependa de ustedes, hagan lo posible, por estar en paz con todos los hombres.

El texto une el afecto con la hospitalidad, la solidaridad y la búsqueda de la paz.

La mirada de los papas

Francisco
Francisco

Un amor que se practica cada día

Francisco comenta el himno al amor de Primera Corintios desde la vida cotidiana. Habla de paciencia, servicio y amabilidad como actitudes que se cultivan. Su explicación de la paciencia no ampara el maltrato: amar no exige tolerar agresiones ni dejar que se degrade la propia dignidad.

El comentario al himno de san Pablo lleva el amor al terreno de los gestos: cómo respondemos, qué hacemos con la envidia y cuánto espacio dejamos al otro. La paciencia aparece vinculada a una relación que cuida, no a la aceptación de la violencia.

Una aplicación cotidiana puede ser observar una conversación difícil. Escuchar antes de defenderse, expresar una necesidad sin humillar y aceptar que el otro tenga un punto de vista propio ayudan a concretar ese amor. No siempre salen de manera espontánea: son actitudes que se aprenden y se vuelven a intentar.

Síntesis editorial · Amoris laetitia · 19 de marzo de 2016 · §§ 90–119

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Explicaciones editoriales propias. Texto bíblico: BES · © 2018 AudioBiblia.org / Irma Flores · CC BY 4.0; las enseñanzas de los papas se presentan como síntesis, con enlace al original.